Ríete de las bodas
🌶️🌶️🌶️ Alto contenido erótico · Lectura para adultos
📖 Sinopsis
Alma tiene cincuenta y cinco años, está divorciada, tiene una hija adulta y una vida de la que se siente orgullosa. Junto a ella lleva un negocio que funciona de maravilla: una tienda de vestidos de novia. Paradójico para una mujer que no tiene ninguna intención de volver a complicarse la vida con el amor.
Alma disfruta de sus relaciones sin compromiso y tiene bastante claro lo que quiere… hasta que conoce a Saem.
Él es dieciséis años menor que ella, le gustan las mujeres maduras y, a diferencia de Alma, cree firmemente que en algún lugar está esa persona especial con la que compartir su vida. Cuando sus caminos se cruzan, Saem parece tenerlo bastante más claro que ella.
Pero mientras Alma intenta acostumbrarse a una relación que no entraba precisamente en sus planes, su hija Natalia aparece con una noticia: está enamorada hasta las trancas y quiere presentarle a su nuevo novio.
Y tanta insistencia empieza a escamar a Alma.
Pronto descubrirá que tenía motivos para sospechar.
A partir de ahí, madre e hija tendrán que enfrentarse a dos historias de amor muy diferentes, a sus propios miedos y a unas cuantas sorpresas que pondrán sus vidas patas arriba.
💙 Mi opinión
Es Megan Maxwell, con lo que para mí ya empezamos con ventaja. 😂
Quienes me conocen saben que es una de esas autoras a las que recurro cuando quiero una lectura entretenida, romántica, con personajes cercanos, momentos divertidos y ese puntito picante que nunca viene mal.
Y Ríete de las bodas tiene todo eso.
Esta vez Megan nos presenta algo que me gustó especialmente: dos historias de amor protagonizadas por una madre y una hija, cada una viviendo el amor desde un momento completamente distinto de su vida.
Aunque para mí la verdadera protagonista es Alma.
Tiene cincuenta y cinco años, está divorciada, ha construido una vida con la que está satisfecha y no necesita que aparezca ningún príncipe azul a rescatarla de nada. Sale con hombres, disfruta de sus relaciones y, cuando se terminan, pues a otra cosa.
Hasta que llega Saem.
Y claro… una cosa es tener clarísimo que no quieres enamorarte y otra que el amor tenga la amabilidad de preguntarte antes. 😂
Saem tiene dieciséis años menos que Alma, pero curiosamente es él quien parece tener menos dudas. Le gustan las mujeres maduras, quiere encontrar a alguien con quien compartir su vida y cree en el destino. Cuando conoce a Alma, enseguida siente que ha encontrado a esa persona.
El problema llega cuando empiezan a aparecer las miradas, los comentarios y los prejuicios de los demás.
Porque seguimos viviendo en una sociedad en la que un hombre con una mujer dieciséis años más joven apenas sorprende a nadie, pero cuando es ella la mayor parece que todo el mundo tiene algo que opinar.
Y ahí es donde empiezan las inseguridades de Alma.
Por mucho que sea una mujer fuerte y segura en muchos aspectos de su vida, esos comentarios terminan haciendo mella en ella. Empieza a cuestionarse cosas que hasta entonces no le preocupaban y acaba permitiendo que sus miedos tomen algunas decisiones por ella.
Y reconozco que hubo momentos en los que me habría gustado agarrarla por los hombros y decirle:
«Alma, hija, deja de pensar en lo que opinen los demás y mira al hombre que tienes delante». 😂
Mientras tanto está Natalia, su hija, que también cree haber encontrado el amor de su vida.
Cuando le anuncia a su madre que está enamoradísima y que quiere presentarle a su novio, Alma empieza a sospechar que detrás de tanta insistencia hay algo más.
Y sí.
Lo hay.
No voy a contar qué ocurre porque ahí está una de las gracias de la historia, aunque tengo que decir que algunos de los giros se ven venir bastante pronto. A mí no me supuso un problema porque esta no es una novela que lea esperando grandes sorpresas. Lo importante está en los personajes y en ver cómo salen del lío en el que se han metido.
Y los líos, tratándose de Megan Maxwell, están garantizados.
Además, no todo gira alrededor de las relaciones de Alma y Natalia. Me gustó mucho el grupo que forman Alma, Nuria, Estíbaliz y Romina. Su amistad tiene bastante peso y cada una atraviesa sus propios cambios, decisiones y problemas.
Son mujeres adultas hablando de amor, sexo, familia, miedos y de la vida sin demasiados filtros. Y esa amistad femenina aporta algunos de los momentos más divertidos y también más entrañables de la novela.
La trama es sencilla y se lee con muchísima facilidad. No estamos ante una historia complicada ni especialmente sorprendente, pero tampoco creo que pretenda serlo.
Es de esas novelas que coges para desconectar y, cuando te quieres dar cuenta, llevas un buen puñado de capítulos.
Tiene humor, romance, amistad, escenas emotivas y, por supuesto, su correspondiente dosis de sensualidad.
Pero detrás de todo eso también hay un tema que me parece interesante: el derecho a enamorarnos sin que nuestra edad decida por nosotros.
Porque cumplir cincuenta, cincuenta y cinco o sesenta años no significa que se hayan acabado las mariposas, el deseo, las ilusiones ni las ganas de empezar de nuevo.
Y quizá eso sea lo que más me gustó de Alma.
No que encuentre a un hombre más joven.
Sino que la novela nos presente a una mujer de cincuenta y cinco años como lo que es: una mujer con una vida todavía por delante.
📚 Lo recomiendo si...
Te gustan las comedias románticas, las historias de segundas oportunidades, los romances con diferencia de edad y las novelas protagonizadas por mujeres adultas que todavía tienen mucho que vivir.
Y, por supuesto, si eres fan de Megan Maxwell, probablemente encontrarás aquí muchas de las cosas por las que seguimos volviendo a sus libros.
📝 Nota de transparencia
Esta reseña refleja únicamente mi experiencia personal como lectora.