Fantasía prohibida
🌶️🌶️🌶️ Alto contenido erótico · Lectura para adultos
📖 Sinopsis
Kimber Edgington lleva mucho tiempo enamorada de Jesse McCall, un famoso y atractivo cantante cuya vida privada ocupa más de un titular en la prensa.
El problema es que Kimber cree no tener la experiencia suficiente para atraer a un hombre como él.
Y decide buscar ayuda.
Su elección no puede ser más peligrosa: Deke Trenton, guardaespaldas, atrevido, seguro de sí mismo y un hombre que despierta en ella sensaciones que complican bastante su supuesto plan.
Kimber le pide que la ayude a perder sus inseguridades y a descubrir una faceta de sí misma que hasta entonces apenas conoce. Deke intenta advertirle que está jugando con fuego, pero finalmente, junto a su primo Luc, acepta ayudarla.
Kimber comienza esta aventura convencida de que todo aquello tiene un único objetivo:
Jesse.
Pero cuanto más tiempo pasa junto a Deke, más difícil resulta ignorar una realidad que no formaba parte del plan.
Quizá lleva tanto tiempo persiguiendo al hombre de sus sueños que no se ha dado cuenta de quién es el hombre que realmente desea.
💙 Mi opinión
Bueno.
El plan de Kimber es estupendo.
Está enamorada de Jesse.
Cree que necesita más experiencia para conquistarlo.
Así que decide pedirle ayuda a otro hombre.
Y no a cualquier hombre.
A Deke.
Kimber, cariño...
¿qué podía salir mal?
😂🌶️
Estamos en el segundo libro de Amantes perversos, así que quien llegue buscando un romance dulce con alguna escena subida de tono de vez en cuando...
Se ha equivocado de puerta.
Aquí el erotismo tiene muchísimo peso en la historia.
Pero lo que hace que el libro funcione para mí no es únicamente eso.
Es el desastre sentimental que Kimber organiza prácticamente sin darse cuenta.
Porque ella empieza con una idea muy clara:
quiere a Jesse.
Lo tiene idealizado.
Es el hombre con el que lleva tiempo soñando y está convencida de que, si consigue superar sus inseguridades, podrá demostrarle que están hechos el uno para el otro.
Y entonces aparece el pequeño inconveniente llamado Deke Trenton.
😂
Deke sabe desde el principio que aquello es una pésima idea.
Y tiene razón.
Lo sabe.
Nosotros lo sabemos.
Probablemente media humanidad lo sabría.
La única que parece no darse cuenta es Kimber.
Porque puedes intentar separar perfectamente el deseo de los sentimientos...
hasta que los sentimientos deciden que ellos también quieren participar.
Y ahí empiezan los problemas.
Deke me gusta precisamente porque la seguridad que muestra por fuera no significa que todo lo que ocurre con Kimber le resulte indiferente.
Una cosa es aceptar ese extraño acuerdo.
Otra muy distinta es ayudar a la mujer que deseas para que termine en brazos de otro hombre.
Muy buen plan también por tu parte, Deke.
Entre los dos podéis montar una asesoría sentimental.
😂
Y después está Luc.
Porque si ya teníamos suficientes complicaciones...
¿Por qué conformarnos?
Estamos en Amantes perversos.
Aquí parece existir una norma no escrita:
si podemos complicarlo un poquito más, lo complicamos.
🌶️😂
Pero debajo de toda la provocación hay algo de Kimber que me parece interesante: su viaje también consiste en descubrir qué quiere ella.
Empieza intentando transformarse en la mujer que cree que Jesse desea.
Y poco a poco tiene que preguntarse si eso es realmente lo que quiere para sí misma.
Porque una fantasía puede resultar muy atractiva desde lejos.
Pero cuando empiezas a vivirla quizá descubras que lo que llevabas años imaginando no tiene demasiado que ver con aquello que verdaderamente necesitas.
Y eso también afecta a la forma en que ve a Jesse.
Porque Jesse representa durante mucho tiempo la fantasía.
Mientras que Deke está ahí.
Es real.
Con sus virtudes.
Con sus problemas.
Con sus sentimientos.
Y con una capacidad extraordinaria para hacer que Kimber se replantee absolutamente todo.
Ahí está para mí el verdadero conflicto del libro.
No en descubrir hasta dónde está dispuesta a experimentar Kimber.
Sino en descubrir por quién lo está haciendo realmente.
Y reconozco que hubo momentos en los que quería decirle:
«Kimber, deja de pensar en Jesse cinco minutos y mira al hombre que tienes delante».
Pero claro.
Si los protagonistas de las novelas románticas nos hicieran caso desde el principio, algunos libros durarían cuarenta páginas.
😂
La novela tiene además ese punto exagerado y provocador propio de la serie.
No busca ofrecernos una relación convencional.
Juega deliberadamente con fantasías sexuales, celos, límites, deseo y relaciones poco tradicionales.
Y aquí sí diría que conviene saber perfectamente qué tipo de novela estás abriendo.
Porque el contenido erótico no es un complemento.
Forma parte fundamental de la trama.
Y bastante. 🌶️🌶️🌶️🌶️
Aun así, yo terminé interesándome más por el lío emocional que por cualquier otra cosa.
Porque cuanto más avanza Kimber intentando conseguir aquello que siempre creyó querer...
más evidente resulta que quizá su verdadera fantasía estaba en otro sitio.
📚 Lo recomiendo si...
Te gustan las novelas de romance erótico intenso, las historias con mucha tensión sexual, personajes que exploran sus deseos y relaciones alejadas del romance más convencional.
También si empezaste Amantes perversos con Dominada por el deseo y quieres continuar con la serie.
Pero aquí aviso especialmente:
si buscas un romance con erotismo moderado, este no es.
Las guindillas aquí no han venido de visita.
Han alquilado la casa entera. 🌶️🌶️🌶️🌶️😂
📝 Nota de transparencia
Esta reseña refleja únicamente mi experiencia personal como lectora.