El libro de Noah
🌶️🌶️🌶️ Alto contenido erótico · Lectura para adultos
📖 Sinopsis
La batalla contra las fuerzas de Loki continúa y el Ragnarök está cada vez más cerca.
Esta vez llega el turno de Noah, uno de los personajes que lleva tiempo formando parte del universo Vanir y cuya historia guarda mucho más de lo que parecía.
Frente a él estará Nanna, una mujer con carácter, secretos y sus propias heridas, que no está dispuesta a dejar que nadie decida por ella.
Entre ambos existe una conexión difícil de ignorar, pero en el mundo de los Vanir nada resulta sencillo.
Mientras los clanes continúan preparándose para la guerra y nuevas revelaciones amenazan con cambiar lo que creían saber, Noah y Nanna tendrán que enfrentarse a sus sentimientos, a su pasado y a decisiones que pueden afectar no solo a ellos.
Porque el Ragnarök se acerca.
Y cada vez queda menos tiempo para decidir por quién estás dispuesto a luchar.
💙 Mi opinión
Llegamos al libro ocho y yo ya he aceptado definitivamente una cosa:
Lena Valenti no sabe escribir gente sin problemas.
😂
Ni uno.
No hay un personaje que diga:
«Mi infancia fue estupenda, tengo mis emociones perfectamente gestionadas y estoy preparado para mantener una relación sana basada en la comunicación».
No.
Aquí hemos venido a sufrir.
Y después, si queda tiempo, al Ragnarök. 😂
Esta vez le toca a Noah, otro personaje al que ya conocíamos y del que llevaba tiempo queriendo saber más.
Ese es uno de los grandes peligros de esta saga.
Cada vez que aparece un secundario interesante pienso:
«Este tendrá libro, ¿verdad?»
Y normalmente la respuesta es sí.
Noah tiene mucho más detrás de lo que habíamos podido ver hasta ahora y me gustó ir descubriendo al personaje que existe debajo de esa imagen que habíamos construido de él en las entregas anteriores.
Y después tenemos a Nanna.
Otra mujer que llega al universo Vanir perfectamente preparada para demostrar que aquí nadie necesita una princesa esperando tranquilamente a ser rescatada.
A estas alturas eso ya se ha convertido casi en una marca de la saga.
Las mujeres de Vanir pueden enamorarse.
Pueden sufrir.
Pueden necesitar ayuda.
Pero tienen voz, decisiones y carácter propios.
Y Nanna no iba a ser una excepción.
La relación entre ambos vuelve a tener esa intensidad tan característica de Lena Valenti.
Aquí las personas no suelen pensar:
«Me atraes. Vamos a conocernos tranquilamente y vemos qué ocurre».
Aquí es más bien:
«No te soporto».
«Perfecto».
«Me sacas de quicio».
«Estupendo».
«No puedo dejar de pensar en ti».
Ah. Ya hemos llegado.
😂🌶️
Y claro, nosotros estamos tranquilamente mirando desde fuera pensando:
Sí, sí. Seguid diciendo que no pasa nada.
Porque después de ocho libros ya conocemos el procedimiento. 😂
Pero nuevamente el romance es solo una parte.
La trama del Ragnarök continúa avanzando y cada vez tengo más sensación de que todas las historias que hemos ido leyendo desde El libro de Jade empiezan a confluir.
Eso me encanta.
Porque ya no estamos leyendo ocho romances independientes unidos simplemente por compartir universo.
Estamos siguiendo una gran historia contada a través de diferentes parejas.
Caleb y Aileen iniciaron el camino.
Después llegaron los demás.
Y cada uno ha añadido algo.
Una revelación.
Un personaje.
Una alianza.
Un enemigo.
Una pieza más del enorme puzle.
Por eso a estas alturas ya no concibo leer estos libros desordenados.
Necesito saber de dónde viene cada uno.
Necesito recordar lo que ocurrió antes.
Y necesito volver a encontrarme con los personajes anteriores.
Porque sí:
ya son los nuestros.
Y cuando alguno aparece, aunque no sea protagonista del libro, me alegro igualmente.
Es como volver a una reunión familiar.
Una reunión familiar en la que probablemente alguien tenga colmillos, otro lleve un arma y Odín pueda aparecer en cualquier momento.
Detalles sin importancia. 😂
También me gusta que, después de tantos libros, Lena siga ampliando la parte mitológica sin abandonar la emocional.
Podría haber llegado un momento en el que tanta mitología, tantos clanes y tantos personajes terminaran alejándonos de las parejas.
Pero para mí ocurre lo contrario.
Cuanto más grande se vuelve el conflicto, más importantes resultan las pequeñas historias personales.
Porque ya no hablamos únicamente de salvar el mundo.
Hablamos de salvar el mundo en el que viven personas que conocemos.
Y eso cambia completamente las cosas.
Con Noah y Nanna volvemos a tener además algo que funciona especialmente bien en esta saga:
personajes que necesitan aprender a confiar.
Y confiar es complicado cuando llevas demasiado tiempo protegiéndote.
Puedes luchar contra enemigos.
Puedes enfrentarte a criaturas sobrenaturales.
Puedes prepararte para el fin del mundo.
Pero decir:
«Tengo miedo de perderte»
Eso ya son palabras mayores.
😂❤️
Y quizá esa sea una de las razones por las que sigo disfrutando de Vanir después de ocho entregas.
Debajo de toda la fantasía, los dioses, la mitología, las batallas y el erotismo siempre terminamos encontrando algo bastante humano:
Personas que quieren ser queridas.
Personas que tienen miedo.
Personas que se equivocan.
Y personas que tienen que decidir si merece la pena bajar las defensas para dejar entrar a alguien.
Aunque claro...
esto sigue siendo Vanir.
Así que bajar las defensas suele venir acompañado de unas cuantas guindillas.
🌶️🌶️🌶️😂
📚 Lo recomiendo si...
Estás siguiendo la Saga Vanir en orden y quieres continuar avanzando hacia el Ragnarök mientras descubres la historia de Noah y Nanna.
También si te gustan los romances paranormales intensos, la mitología nórdica, los personajes con carácter, los secretos y las relaciones en las que ninguno está dispuesto a rendirse fácilmente.
Y si has llegado hasta el libro ocho...
A estas alturas ya no necesito convencerte de nada.
Tú también estás vanirizada.
Admítelo. 😂❤️
📝 Nota de transparencia
Esta reseña refleja únicamente mi experiencia personal como lectora.