No la dejes entrar
📖 Sinopsis
oanne cree haber encontrado la vida que siempre quiso. Está felizmente casada con Richard, vive en una preciosa casa apartada y acaba de ser madre de Evie. Todo parece perfecto. O casi. Joanne adora a su hija, pero también echa de menos una parte de la mujer que era antes de convertirse en madre. Quiere recuperar poco a poco su trabajo, salir unas horas de casa y volver a tener un espacio propio. Entonces aparece Chloe. La hija adulta de Richard lleva años alejada de su padre después de una relación complicada y Joanne apenas la conoce. Por eso, cuando Chloe decide acercarse de nuevo a la familia, ella recibe la noticia con ilusión. Quizá puedan llevarse bien. Quizá Chloe pueda convertirse en esa hermana mayor que algún día Evie agradecerá tener. Y cuando además se ofrece a ayudar con la pequeña, parece que todo empieza a encajar. Pero no tarda demasiado en quedar claro que Chloe no ha llegado precisamente dispuesta a formar una familia feliz. Su comportamiento hacia Joanne se vuelve cada vez más hostil y comienzan a ocurrir cosas difíciles de explicar. Joanne sabe que algo no está bien. El problema es conseguir que alguien más la crea. Especialmente Richard. Porque para él Chloe sigue siendo su hija. Y quizá Joanne debería preguntarse algo antes de permitir que esa joven entre definitivamente en sus vidas: ¿Por qué estuvo tantos años alejada de su padre?
💙 Mi opinión
Bueno. Tenemos una casa enorme y apartada. Un matrimonio aparentemente feliz. Un bebé. Una hija adulta que reaparece después de años de problemas familiares. Y una protagonista que piensa: «Qué bien, vamos a ser todos una familia». Joanne... NO LA DEJES ENTRAR. Que hasta te lo han puesto en el título. 😂 Esta es una de esas novelas con las que he tenido una sensación bastante contradictoria. Porque hay algo que tengo que reconocer: engancha. Los capítulos son cortos, constantemente están pasando pequeñas cosas y siempre tienes esa curiosidad por saber cuál va a ser el siguiente problema. Es muy fácil decir: «Un capítulo más». Y continuar. Y continuar. Así que como lectura para desconectar funciona estupendamente. Ahora bien. Como thriller... ahí tenemos otro asunto. Porque yo esperaba que en algún momento llegara ese giro que me hiciera pensar: «¿¿¿PERO QUÉ???» Ya sabéis. Ese momento maravilloso en el que descubres que el autor llevaba doscientas páginas engañándote delante de tus narices. Pues esperé. Y esperé. Y... seguí esperando. 😂 El problema es que prácticamente desde el principio resulta bastante sencillo sospechar por dónde van a ir las cosas. Y cuando llevas unos cuantos thrillers encima, todavía más. Eso le resta muchísimo impacto a una historia que tenía ingredientes suficientes para jugar bastante más con nosotros. Joanne tampoco ayuda siempre. Me cayó bien porque creo que realmente intenta hacer las cosas correctamente. Quiere que Chloe forme parte de la familia. Quiere darle una oportunidad. Quiere que Richard pueda recuperar la relación con su hija. Todo estupendo. Pero llega un momento en el que empiezan a ocurrir tantas cosas delante de ella que yo estaba pensando: «JOANNE. POR FAVOR. ABRE LOS OJOS». 😂 Tiene la realidad prácticamente bailando una conga delante de su cara y aun así consigue encontrar otra explicación. Una vez. Dos. Tres. Y llega un momento en el que desespera un poquito. Después tenemos a Chloe. Desde que aparece sabes perfectamente que esta chica no ha llegado únicamente para conocer a su hermanita y organizar meriendas familiares. Hay algo raro. Y se nota. El problema es que tampoco encontré demasiadas capas en el personaje. Me habría gustado dudar más de ella. Pensar: «Quizá estoy siendo injusta». Y cinco capítulos después: «No, espera. Aquí pasa algo». Y luego volver a cambiar de opinión. Eso es algo que adoro en un thriller. Que me haga desconfiar hasta de mí misma. Aquí no me ocurrió. Y luego está Richard. Ay, Richard. 😂 Entiendo que es su hija. Entiendo que quiera protegerla. Entiendo que tengan un pasado complicado. Pero hay momentos en los que su manera de justificar determinadas cosas consigue que quieras entrar en el libro, agarrarlo por los hombros y decir: «¿TÚ TAMPOCO LO VES?» Entre Joanne y Richard hubo ratos en los que pensé que el personaje con mayor capacidad de razonamiento de toda aquella casa era Oscar, el perro. Y sinceramente... creo que sigo pensando lo mismo. 😂🐶 Oscar, desde aquí todo mi respeto. Pero precisamente por mucho que algunas decisiones me desesperaran, seguía leyendo. Y eso tiene mérito. Porque No la dejes entrar consigue crear esa sensación de incomodidad dentro de un lugar que debería ser seguro. Tu propia casa. Eso funciona muy bien. Cuando empiezas a sentir que alguien está entrando en tu matrimonio, en tu relación con tu bebé y en tu vida cotidiana, la amenaza resulta mucho más cercana que cualquier asesino escondido en un callejón. Además, el aislamiento de la casa ayuda muchísimo. No estamos simplemente ante: «Mi hijastra no me cae bien». Es esa sensación de: «Algo está ocurriendo aquí y nadie parece verlo como yo». Y eso sí genera tensión. El problema llega cuando esperamos las respuestas. Porque para mí el desenlace es demasiado previsible. Yo quería un giro. Una revelación. Algo que consiguiera obligarme a reinterpretar lo que había leído. Y cuando terminé pensé: «¿Ya?» Tenía la sensación de haber llegado exactamente al lugar que llevaba viendo desde bastante antes. Y en un thriller eso pesa mucho. Por eso mi valoración no puede ser especialmente alta aunque haya disfrutado leyéndolo. Porque una cosa no contradice necesariamente la otra. Me entretuvo. Sí. Me enganchó. También. Me sorprendió. Pues... No. 😂 Y precisamente por eso creo que puede funcionar mucho mejor para alguien que no lea thrillers habitualmente. Si estás empezando con el género, seguramente disfrutes mucho más de la tensión y de las sospechas. Pero si llevas unos cuantos asesinos, desapariciones, familias aparentemente perfectas y vecinos sospechosos acumulados... probablemente veas venir demasiadas cosas. Aun así, como lectura rápida para la piscina, un viaje o simplemente esos días en los que quieres algo que no te exija demasiado, funciona. Porque hay libros que buscas para que te destrocen la cabeza. Y otros simplemente para que te hagan pasar las páginas. Este pertenece al segundo grupo. Aunque sigo pensando que todos los problemas se habrían reducido considerablemente si Joanne hubiera hecho una cosa: LEER EL TÍTULO DE SU PROPIO LIBRO. 😂
📚 Lo recomiendo si...
Quieres un thriller ligero, rápido y muy fácil de leer, con capítulos cortos y una historia familiar que engancha sin exigir demasiada concentración.
También puede ser una buena opción si no acostumbras a leer thrillers y quieres empezar con algo sencillo.
Pero si eres lectora habitual del género y buscas giros inesperados, personajes complejos y un final que te deje mirando la pared intentando comprender qué acaba de ocurrir, probablemente se te quede corto.
Y por favor:
si una persona misteriosa aparece en tu casa después de años desaparecida y el título del libro que estás protagonizando es No la dejes entrar...
haz caso al título.
Nos ahorraríamos muchísimos disgustos. 😂
📝 Nota de transparencia
Esta reseña refleja únicamente mi experiencia personal como lectora.