El Tren de la Medianoche
📖 Sinopsis
Cuando la vida está a punto de terminar, ¿qué momentos elegiríamos si pudiéramos volver atrás?
Para Wilbur, la respuesta tiene nombre:
Maggie.
El amor de su vida.
Los momentos que compartieron.
Su luna de miel en Venecia.
Y también todo aquello que ocurrió después.
Porque hubo un tiempo en el que Wilbur tuvo junto a Maggie la vida que quería.
Hasta que lo estropeó.
Muchos años después, cuando se encuentra al borde de la muerte, aparece ante él algo extraordinario:
el Tren de la Medianoche.
Un tren capaz de llevarlo hacia atrás en el tiempo y permitirle revivir algunos de los momentos más importantes de su existencia.
Wilbur podrá regresar.
Volver a ver.
Volver a sentir.
Y descubrir todas aquellas cosas que, mirando ahora hacia atrás, habría hecho de otra manera.
Pero regresar al pasado también significa enfrentarse a la persona que fue.
A sus decisiones.
A sus errores.
Y a una pregunta mucho más complicada:
Si tuvieras la oportunidad de cambiar tu vida, ¿deberías hacerlo?
💙 Mi opinión
Solo la premisa ya me tenía.
Un tren que aparece cuando estás al borde de la muerte y te permite regresar a momentos importantes de tu vida.
¿Cómo no voy a subir? 😂
Pero lo que más me gusta de El Tren de la Medianoche es que debajo de ese elemento fantástico hay una pregunta tremendamente humana:
¿Qué haríamos diferente si pudiéramos volver atrás?
Y claro.
Es facilísimo responder desde el presente.
Yo no habría dicho aquello.
Habría tomado aquella decisión.
Habría llamado a esa persona.
Habría aprovechado más aquel momento.
No habría dejado escapar aquella oportunidad.
El problema es que cuando vivimos esas cosas no sabemos todavía en qué se convertirán.
Y Wilbur tiene ahora algo que ninguno de nosotros tiene:
La posibilidad de regresar.
Su gran historia es Maggie.
El amor de su vida.
Y saber desde el principio que hubo un momento en el que fueron felices, que compartieron una luna de miel en Venecia y que después él lo echó todo a perder hace que quieras saber inmediatamente:
¿Qué hiciste, Wilbur?
Porque una cosa es perder al amor de tu vida.
Y otra muy diferente saber que quizá fuiste tú quien provocó esa pérdida.
Ahí es donde para mí la idea del tren se vuelve especialmente bonita.
No estamos simplemente viajando en el tiempo para vivir aventuras.
Estamos recorriendo una vida.
Sus momentos importantes.
Sus decisiones.
Sus equivocaciones.
Aquellas pequeñas cosas que quizá parecían insignificantes cuando ocurrieron y que, vistas desde el final del camino, adquieren otro significado.
Y eso inevitablemente hace que pienses también en la tuya.
Porque todos tenemos momentos a los que regresaríamos.
Algunos para cambiarlos.
Otros simplemente para vivirlos una vez más.
Y quizá esos sean todavía más importantes.
Me gusta también que el libro forme parte del Universo de la Medianoche de Matt Haig, porque vuelve a jugar con una idea que encaja perfectamente con La biblioteca de la medianoche:
las vidas que podríamos haber vivido.
Las decisiones.
Los arrepentimientos.
Las segundas oportunidades.
Pero aquí el vehículo es literalmente un tren.
Y me encanta la imagen.
Una estación.
Un vagón.
Una parada.
Un momento de tu vida.
Y después otra.
Como si nuestra existencia estuviera formada por estaciones que solo comprendemos realmente cuando ya las hemos dejado atrás.
La historia de Wilbur y Maggie añade además algo que hace que todo resulte todavía más emotivo.
Porque no queremos saber únicamente qué ocurrió.
Queremos saber si hay cosas que pueden repararse después de demasiado tiempo.
Y aquí es donde tengo que contenerme.
Porque con un libro así resulta facilísimo empezar a hablar de decisiones concretas y terminar contando demasiado.
Y no.
Me niego.
😂
Quiero que quien llegue a Wilbur suba a ese tren sin saber exactamente qué encontrará en cada parada.
Lo que sí puedo decir es que esta no es simplemente una historia sobre querer volver atrás.
Es también una historia sobre comprender por qué fuimos quienes fuimos.
Porque juzgar nuestras decisiones pasadas utilizando todo lo que sabemos hoy es muy fácil.
Pero aquella persona no tenía esa información.
Éramos nosotros.
Pero también éramos diferentes.
Y quizá una segunda oportunidad no consista únicamente en cambiar nuestros errores.
Quizá consista también en perdonarnos por haberlos cometido.
Y esa idea me parece preciosa.
Además, hay algo especialmente cruel y bonito en que el gran recuerdo de Wilbur sea su luna de miel con Maggie en Venecia.
Porque sabes que hubo felicidad.
Sabes que aquello fue real.
Y precisamente por eso duele más saber que después se perdió.
Matt Haig vuelve así a utilizar un elemento imposible para hablar de sentimientos absolutamente reales.
El tiempo.
El arrepentimiento.
El amor.
La pérdida.
Las decisiones.
Y esa pregunta que probablemente todos nos hemos hecho alguna vez:
«¿Y si hubiera…?»
Pero quizá la pregunta verdaderamente importante no sea qué cambiaríamos.
Quizá sea otra:
Si nuestra vida pasara ahora mismo delante de nuestros ojos, ¿qué momentos querríamos volver a vivir exactamente igual?
Esos probablemente sean los que realmente importan.
Y yo...
creo que subiría al Tren de la Medianoche.
Aunque solo fuera por volver a visitar algunas estaciones. ❤️
📚 Lo recomiendo si...
Te gustan las historias de segundas oportunidades, los romances emocionales, los viajes en el tiempo utilizados para hablar de la vida y las novelas que consiguen que cierres el libro y continúes pensando en sus preguntas.
Y especialmente si disfrutaste de La biblioteca de la medianoche, porque volvemos a encontrarnos con ese universo en el que Matt Haig utiliza lo fantástico para preguntarnos algo profundamente cotidiano:
¿Estamos viviendo la vida que realmente queremos vivir?
Eso sí.
Si algún día aparece un tren misterioso delante de mí a medianoche...
primero preguntaré dónde para.
Que con las últimas lecturas que llevamos, una ya no se puede fiar de ningún medio de transporte. 😂❤️
📝 Nota de transparencia
Esta reseña refleja únicamente mi experiencia personal como lectora.